Domingo que buen pretexto das para escribirte
Fin de semana express, de estos que te llevan por momentos a una velocidad superior a la permitida por las vÃas, que hacen que el alma se quede un poco retrasada y haya que esperarla como en los vuelos transoceánicos.
El viernes, recién tomada conciencia de las horas de libertad que quedaban por delante hasta el lunes por la mañana, leo las buenas noticias, habÃa que salir a la calle para celebrar algo más que la llegada del finde: el triunfo de un camarada, el reconocimiento de su valor por aquella parte del sistema con la que normalmente chocamos, a la que muchas veces no aceptamos ni nos acepta. Cuando la calidad superior es tan evidente… hay que celebrarlo, y eso hicimos, cada uno en su ciudad y juntos en la Red.
Claro, ayer el despertar fue confuso, y la cabeza estaba en algún lugar entre Malasaña y el Danubio pero dibujando éste el contorno de la costa mediterránea… nunca tuve una resaca tan bonita.
Después de una recuperación tranquila en familia, pasamos por la Castellana madrileña, donde se celebraba la concentración a ritmo de samba guiada por Carlinhos Brown, encontrando de camino extraños minigrupos de personas que portaban enormes banderas de España, ellos con la camisa abrochada hasta la nuez, ellas con un extraño rictus de amargura. VenÃan de otra mani en la que habÃa una pancarta que decÃa “por la libertad y la familia”, que suena muy bien ¿verdad?, lo que pasa es que para ellos la familia es algo diferente de lo que es para mÃ, asà como la libertad y el matrimonio. Y si es diferente para mÃ, lo será probablemente para muchos otros, pero por motivos bastante complejos, esta gente parece tener el monopolio de determinadas palabras. Apelaban al sentido común, algo en lo que tampoco coincidimos. Para mà es de sentido común que lo mejor para un niño es ser deseado y querido, lo de menos es el sexo de quien les quiera.
No importa, pues acabamos por casualidad en medio de la auténtica y genuina manifiestación de “arriba las caderas”. No sé aún cuanta gente se calcula que habÃa, pero era mucha, muchÃsima, de todas las edades, tendencias y orientaciones, carrozas de verde y amarillo con los rascacielos de AZCA de fondo, la diadema de plumas recortándose contra el acero cortén del BBVA, foto inolvidable, chorros de agua, camisetas fuera, bikinis, palmas, miles y miles de personas dejándose llevar a la vez por el ritmo liberador de la samba, cuerpos mojados, exhaustos, pidiendo más música, alegrÃa, mucha alegrÃa. Fue genial, liberador, muy divertido.
Mi pequeño portátil, mi barquito se posa en la tabla verde de mi escritorio, bajo la ventana que da a un patio interior. Si levanto un poco la vista de la pantalla, veo la ventana del vecino. No suena muy bien pero estoy en un sexto, si levanto la vista un poco más, veo el cielo, el mismo que vosotros, más azul que nunca.
Sé que estoy muy tonta, pero me siento tan bien. Es un domingo precioso, terriblemente caluroso y feliz y os siento más cerca que nunca, desde el Caribe hasta Toulouse y el Cabo de Gata.
Como decÃa Silvio domingo, que buen pretexto das para cantarte.
Y como decÃa Nena (estoy muy musical) hace años
Irgendwie fängt irgendwann
Irgendwo die Zukunft an
Ich warte nicht mehr lang



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