El énfasis sospechoso
6/02/2009Recomiendo este artículo de Enrique Krauze, director de Letras Libres y publicado en esta misma revista. Lo encontré después de haber leído una versión del mismo, adaptado a España, en la sección de opinión de El País, titulado como este post.
(…) Uno de los arbitrios más socorridos de la mentalidad antisemita es la amalgama del Holocausto con el drama palestino. No son homologables: ni por su historia, contexto, magnitud o naturaleza, y menos todavía por su sentido o intención. El intento de borrar de la tierra a todo un pueblo no es comparable con la guerra de Gaza. Israel –con todos sus pecados– no ha buscado borrar del mapa al pueblo palestino: es Hamás, y su sede iraní, la que tiene ese designio con respecto a Israel. (…)
(…)El Holocausto tampoco otorga superioridad moral a los judíos por haberlo padecido ni legitima los crímenes que el Estado israelí haya cometido y cometa. Pero el Holocausto (y el pueblo judío, en su milenaria historia) merece respeto, aunque sea el respeto de la circunspección y el silencio. (…)
