En verano me suelto el pelo y me enfundo todas las mañanas una camiseta, siempre de Kukuxumuso, que me marca mis famosos pectorales y deja al decubierto mis codos que oculto cuidadosamente el resto del año. Con alegre paso y después de darme un chapuzón en la piscina, me pongo una camiseta de las que pasan el año aquà y me voy a comprar el pan y los priódicos. Siempre hay conversación en la cola; pero nunca hasta hoy habÃa sido objeto de una inspección tan exhaustiva como esta a la que me somete una princesa andorrana miope que examinaba con atención, no mis vistosos pectorales, sino la figura que adorna mi camiseta.En mideseo de ser amable, ayudarle en su inspección y mostrar mi singularidad he descrito en voz demasiado alta: “sà soy un lagarto surfero fumando un porro”.
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