Aquà eso no se estila
La educación norteamericana siempre ha sido muy criticada en España, que si sólo estudian su paÃs, que si el nivel es muy bajo, que si piensan que España está en Sudamérica (eso es lo que les duele a los españoles aunque no lo reconozcan)…![]()
GeografÃa a parte, yo siempre he envidiado de su educación cosas como los grupos de debate (con premios incluidos) o la preparación para hablar en público.
Hoy lo comentaba Daniel Bellón en un correo; en España tenemos ahà una carencia importante, el famoso sentido del ridÃculo que hace caer muchas veces el interés en debates, mesas redondas y charlas porque impide que se desarrolle la conversación en sÃ, el intercambio de ideas; asà como el rechazo general a convertirse en ponente que refleja un problema grave de nuestro paÃs con muchas ramificaciones.
Yo por ejemplo, tuve la suerte de participar en debates (a veces muy agresivos) en clase de ética y de tener una profesora de lengua que nos encargaba una exposición de tema libre una vez al año. Aún asà no fue mucho, pues sólo duró 2 o 3 años de la E.G.B. (al loro), nada parecido en el instituto, o la universidad donde solo dos profesoras (mis queridas Jesusa Vega y Valeria Camporesi) me dieron la opción de aprender y aportar con una exposición oral, y recalco opción porque la obligatoriedad de este tipo de ejercicios era altamente impopular.
Aunque escaso, lo agradezco infinito pues por poco y temprano que lo pruebes sirve para desmitificar algo el vértigo de la tarima. Aún asÃ, veo fundamental que sobre todo los debates, ocupen un lugar significativo en los programas educativos y dejen de ser proyectos alternativos de algunos profesores para ocupar el tiempo de los out-siders que no dan clase de religión (al menos en mis tiempos era asÃ). Debates en los que se enseñe a los escolares a argumentar y a documentarse sobre el tema a debatir, a respetar a los demás en el juego y a aprender de los contrarios.
David ha vuelto de su gira americana con millones de maravillas que contar y una de las mejores que ha compartido con nosotros ha sido, dentro de su experiencia chilena con la gente de Atina, la forma de debatir que tienen allá.
Según lo iba contando se nos iba cayendo la baba. Todo un ejemplo de debate donde todo el mundo documenta hasta el último punto, donde los desacuerdos y los choques más fuertes son tomados con la mayor naturalidad pues lo importante es que aportes al debate. Aportas-Recibes, ese es el juego, para Construir y Crecer.
Es maravilloso encontrar un lugar donde la dinámica consiste en estar en continua formación y en continua búsqueda de la novedad y de todo lo que pueda aportar en una competición sin fin. 
Y yo me pregunto (ya de paso) si este problema nuestro para debatir no tendrá relación con esa agresividad alarmante que muchas veces nos encontramos en la Red donde quizás la violencia (medio) contenida en los debates presenciales se desata impúdica en Internet.
Pero aquà la formación, la documentación y el respeto no se estilan ni en la clase polÃtica. AsÃ, nos quedaremos enanos para siempre, viviendo de los inmigrantes y las subvenciones.



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