Cierres
Viernes. Termina la semana de la nieve, que aún brilla en los rincones donde nunca llega el Sol que ya está de nuevo con nosotros. Esta semana con olor a documento quemado, con el Papa sin poder decir (aunque quiera) que no quiere trabajar más, con nuestra querida Wikipedia cerrando los ojos de terror ante las fauces de google y Cyberdark esperando, aunque sea otra traqueotomÃa. Llega el fin de semana con demasiado trabajo acumulado, y me refiero al de verdad, no al que circunstancialmente me permite pagar el alquiler y los vicios, que de ese se nos permite huÃr y hacer como si no existiese durante dos dÃas. La semana pasada leÃamos escandalizados que la dirección de Madrid Rock justificaba su cierre con el daño producido por la piraterÃa e Internet y ayer se publicó la denuncia de que en realidad la causa es una operación especulativa con el inmueble. Quizá no sea cierto (ya no me fÃo ni de mi sombra) pero en cualquier caso es alarmante que se haya vuelto tan fácil echarle la culpa a la piraterÃa de cualquier mal sufrido por este tipo de negocios sea cual sea la verdadera causa, poca profesionalidad, estrechez de miras, precios altos o especulaciones inmobiliarias. Lo dicen y se quedan tan anchos. Dentro de poco le echarán la culpa del precio de los pisos y el fracaso escolar. El acoso es cada vez más fuerte y lo que es peor, se va volviendo cada vez más natural y sirve de comodÃn. Que la Red nos ampare.


