De paseo
Estaba echando un vistazo a blogs y periódicos digitales varios y entre la nueva boda real, la mejorÃa del Papa, la Constitución Europea y la amenaza nuclear coreana, saltando de enlace en enlace y tiro porque me toca, he llegado a José Cervera y un artÃculo titulado El ‘copyright’ es malo para los autores:las pruebas, en relación a un artÃculo de la revista electrónica ‘First Monday’ que relata los resultados de un estudio realizado en Alemania y Gran Bretaña que demuestra, que al menos en los citados paÃses, las medidas contra la piraterÃa no sólo no benefician a los artistas sino que empeoran su situación poniendo barreras cada vez mayores para el acceso del público a su obra, mientras que gracias a la piraterÃa les conoce mucha más gente y sus ingresos son mayores al aumentar la demanda de conciertos, conferencias, etc. que es lo que realmente da dinero y no los derechos de autor. Algo bastante obvio. Sin embargo, ya sabemos que una mentira por muy absurda que sea y por más injusticias que provoque, si se repite muchas veces y por muchos canales acaba siendo verdad. Una técnica efectiva pocas veces utilizada para el bien. El caso es que artÃculos y estudios como estos escasean, sobre todo en comparación con los sermones de Nuestra Señora de la SGAE.
AsÃ, pasando por la página de Escolar, me he encontrado con la sorpresa de que vamos a tener el placer de poder disfrutar de otro periódico gratuito, esta vez vespertino, de opinión y… atención: “en un espacio de convergencia con la lÃnea editorial de La Cope y La Razón”. Pues vaya mezcla, y encima con nocturnidad.
En fin, hoy que no me apetecÃa escribir porque estoy realmente espesa, me he dedicado a leer en sitios que no conocÃa y no hay nada como volver a casa. Estoy un poco decepcionada con lo que una se encuentra por ahÃ. Hay cosas muy buenas, pero cada vez más concentradas. Ahora mismo, nada como recibir las maravillas de Adam Smith de la mano de Juan Urrutia. Se me ocurren maldades, como montar una guarderÃa y leer a los bebés La riqueza de las naciones mientras duermen la siesta, cambiar a Andersen por Neal Sephenson y mucha música de Mozart que por lo visto es buenÃsima para la concentración, a ver qué tal. Daño no les iba a hacer, eso seguro.


