El Centenario de Allende y la usabilidad
Una nueva ocasión para sentirnos orgullosos de nuestro equipo, de felicitarlo y también de felicitar a la Fundación Salvador Allende que está de estreno para el Centenario con una página preciosa a punto de arrancar, gentileza de la Biblioteca de las Indias.
Fernando se ha vuelto a lucir enseñándonos además por el camino un montón de cosas sobre diseño web y usabilidad que no sabÃamos. Fernando, eres un artista y un Sol además de tener más paciencia que un santo.
Lo de la usabilidad es todo un tema. Aprendimos mucho sobre él en las conversaciones con Javier Cañada sobre feevy en su momento, que estuvo muy bien. Esta vez volvimos a aprender gracias a la sensibilidad de Fernando para qué debe ir dónde, cómo y en que tamaño (aunque a veces le demos mucha guerra o no le hagamos caso).
Ahà es cuando te das cuenta de lo poco que sabes de algunas cosas. Tú tienes una idea que puede ser genial para el diseño de una página pero si realmente quieres que lleve a cabo su cometido tiene que ser usable y para ello ha de cumplir una serie de requisitos que muchas veces se dan de bofetadas con tu genial composición mental.
En la disyuntiva de si seguir con tu idea aunque la página resulte incómoda y confusa o amoldarla para que sea clara, usable, atractiva y cómoda, para mà la opción está clara. Debe ser uno de los pocos casos en los que el profesional al que consultas o contratas sabe mejor que tú mismo lo que necesitas.
Tampoco es cuestión (como vemos en algunos casos) de que la página sea increÃblemente usable pero horrorosa. El equilibrio siempre es posible o casi. En otros casos es verdad que hay que elegir entre la estética y la usabilidad, como en el caso del tamaño de letra de un algunos blogs pero tampoco tiene por qué afectar demasiado.
Siempre hay que tener en cuenta de qué tipo de página estamos hablando y a quien va dirigida. Supongo que (poniéndonos en el caso más extremo) si alguien quiere una plantilla para un blog privado que solo va a leer su pareja o sus amigos y estos están dispuestos a dejarse los ojos y los nervios en colores horribles y muñecos que gesticulan y a consultar al autor cuando se vuelvan locos intentando acceder a algún sitio, en ese caso el hombre de los gustos los vendió todos que se dice y el infierno de los horteras seguro que está muy animado asà que no puede ser tan horrible.
Pero cuando el sitio web en cuestión es para el público en general, no puedes dejar que buenas ideas e intenciones mermen su potencialidad por no contar (si es que tienes la posibilidad de contar) con un experto que te diga lo que tú no ves. Aún es más importante cuando el público objetivo no pertenece a un sólo paÃs pues los tamaños de pantalla por ejemplo, cambian y es todavÃa más dificil para el diseñador aunar deseos y realidades.
Pon un Fernando en tu vida podrÃa haberse llamado este post. Por desgracia, muy poca gente hoy en dÃa se lo puede permitir por eso el que tiene la suerte de tener uno debe sentirse muy afortunado, escucharle y hacerle caso.



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