Ganas
Por fin vuelvo a la conexión después de unos dÃas raros en los que he estado en ningún sitio y a la vez en muchos. Para que os hagais una idea, he llegado a pisar suelo argentino y hasta he visto un cachito de cielo, todo sin salir del barrio. También he aprendido a rezar, aunque eso es otra historia, de las de no dormir.
En cuanto a Argentina, sigo sin entender el peronismo, sigo sabiendo poco de la polÃtica de este paÃs, y estos dÃas, lejos de encontrar respuestas he hallado más preguntas y mi curiosidad se ha infectado inevitablemente de ansiedad de saber. Paciencia, la conexión con el otro continente esta hecha, sabré y entenderé.
Pero volviendo al territorio nacional en el que me encuentro, la angustia de vivir en un paÃs dividido que no parece merecernos ni querernos, vuelve a pegar fuerte, y me acuerdo de lo que se me ha venido estos dÃas argentinos a la cabeza sobre el patriotismo.
A este paÃs, dan ganas de empezarlo de cero, como remedio y como justicia con todos aquellos a los que los que tienen demasiado poder les han hecho tantas veces empezar de cero o de -10 sólo por no tener el mismo poder o por ser diferentes o por querer ser libres o por todo a la vez; dan ganas de comer la seta del paÃs de Alicia que agiganta y hacer limpieza, de darle al botón de Suprimir, de formatearlo todo.
Yo ya no sé si te quiero…
pero como me haces sufrir
Pero sin pesimismo, que conste. Podemos con esto y con más. El enemigo no sabe con quien trata. En esta era, los dioses son ciberpunks.



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