No sé si me hastÃa más la ubicua candidez de una ciudadanÃa desinformada que a través del planeta, y una vez asumida la frialdad de la metrópoli del imperio con respecto de las provincias periféricas, se identifica irremediablemente con la minorÃa tradicionalmente oprimida de la metrópoli (con la esperanza, sin duda, de aliviar los propios complejos de territorio imperial desatendido) o el servilismo mamón de nuestros polÃticos, tan nacionalistas ellos: Españolistas disfrazados de andalucistas, vasquistas disfrazados de spock, andalucistas disfrazados de andalucistas y presidentes buenrollistas que habrán de pasar por caja aunque no se pueda ya bajar más los pantalones. Todos quieren ser obama. ¿Pero no eran acaso España, Euskadi, y AndalucÃa la mejor nación del universo mundial todas a un tiempo por encima de las demás en su eje de coordenadas propio? ¿A qué viene tantas ganas de ser como los demás? Qué inconsistencia en el discurso, qué catetos hay que ser. Qué mentirosos y qué ladrones. Y la gente a ver la tele, y a trabajar para los mismos que se burlan de ellos, que si no a ver cómo se paga la hipoteca ésa con la que ellos mismos se han colgado por los h**vos.


