Lunes de ceniza
A veces, sumida en pensamientos espirales, una olvida cosas poco importantes que sin embargo afectan al desarrollo de lo cotidiano, como hacer la compra, cerrar la ventana cuando llueve, comprar el Abono Transportes o tener en cuenta que se ha quemado un edificio altÃsimo con riesgo de derrumbe justo encima de uno de los mayores intercambiadores de Madrid por el que hay que pasar para ir al curro. Asà que yo he salido muy tranquila de mi casa, a la hora de siempre sin imaginar que me esperaba una Ginkana mañanera, para la que no tenÃa muchas energÃas ni estaba muy despierta pero que he acogido con interés y buen humor ¿por qué no?, entrando en el metro, saliendo, cogiendo un autobús-servicio- especial, metro otra vez (una parada), cambio de andén, no, por ahà no, que el cartel está mal (se forman equipos)…; en el autobús hemos revivido el viaje de fin de curso, sólo faltaba el guÃa diciendo: a su izquierda las ruinas del edificio Windsor (momentos de pánico por si vuelca el autobús). Ha sido divertido, lástima que con tanto subir y bajar no haya podido desayunar, la falta de cafeÃna en las horas siguientes no ha sido tan divertida. ¿Cuánto más nos ocupará este monumental incendio? ¿Se derrumbará el edificio? ¿Afectará a Madrid 2012? ¿Será el centro de nuevas teorÃas sobre conspiraciones judeo-masónicas? Todo es posible. Yo, voy a tomarme 3 cafés seguidos, después ya veremos.


