Ruta Mexi
Ayer por la noche, en uno de esos impulsos que nos caracterizan, decidimos salir de ruta mexi. Quien mejor que Rosa, la mejor taurina que tiene el paÃs (o el mundo) y cuya siguiente afición después de los toros es Mexiland.
Tras ingerir un tanque de cerveza en el sitio donde habÃamos quedado y que no nombraré pues no nos pusieron ni unos tristes panchitos a pesar de la cantidad de lÃquido ingerido, nos dirigimos al primer garito.
Creo que no hace falta explicar lo que es la ‘ruta mexi’. Pero por si alguien se confunde pensando que consiste en ir cantando rancheras bajo las terrazas de los amigos, explicaré que dicha ruta consite en ir a un restaurante o garito mexicano, pedir uno o dos platos con cerveza (Negra Modelo o en su defecto Coronita) y para terminar el combinado especialidad de la casa para después pedir que nos recomienden otro restaurante mexicano por la zona y volver a empezar.
AsÃ, hasta que el cuerpo aguante o los garitos cierren y os aseguro que con el nivel etÃlico de los combinados mexicanos no es fácil superar a los horarios (cada vez más estrechos) de la hostelerÃa madrileña.
Esto sólo se puede hacer con la comida mexicana y poco más, pues imaginaos hacer una ruta de italianos (un plato de pasta rellena por parada) o de coreanos (sólo conozco dos y están lejos) o de argentinos (muerte por indigestión de carne)….
La primera parada de anoche fue El Rey del Barrio (Hernán Cortés, 19), un local que no frecuentábamos a pesar de nuestra afición a esta cocina. HabÃamos ido una vez, pero coincidió con el dÃa después de la fiesta nacional mexicana y con un puente (o fin de semana, no recuerdo) y para su desesperación se habÃan quedado practicamente sin existencias.
Esta vez habÃa de todo, estaba tranquilo (agosto, ya se sabe) y pudimos disfrutar de la decoración y de la conversación de Omar que nos atendió muy bien. 
Comimos rajas con queso,queso con nata, pimiento, chiles y cebolla (muy picantes) y variado de sopes, unas pequeñas tortillas buenÃsimas con un sofrito encima con queso fresco riquÃsimo.
La especialidad alcoholica (bueno, una de ellas) es la sangrÃa de Jalisco, con zumo de limón y naranja y tequila, y hubiéramos seguido probando si no fuera porque nuestro objetivo (no lo olvidemos) era hacer la ruta, buen método además para ver quien recomienda a quien o quien simplemente no recomienda.
La cosa pintaba emocionante, nos dirigÃamos a Las Mañanitas, local con encanto ya conocido, pero al llegar no quisieron darnos mesa, ni barra ni nada y nos tuvimos que ir compuestos y sin tacos a buscar otro.
Aah, tarea ardua en agosto donde (mira que bien) nos encontramos en Malasaña a Noe y a Marta (otras valientes exploradoras del agosto madrileño) pero de mexicanos nada, ni uno que nos admitiera ni para una birra con totopos.
La idea ahora es volver al Rey del Barrio con los chicos de La Cuchara y echar allà más rato. Creo que la siguiente ruta mexi la dejamos para cuando se nos pase el chasco o termine agosto… o estemos en otra ciudad.



6 Comentarios