Verde y cálido esperanto
De regreso del puente en Jimera de LÃbar, esperando que la primavera en Madrid se supere a si misma y salga el Sol de una vez, recuerdo de estos dÃas:
Que AndalucÃa está mejor que nunca, la sierra de Grazalema verde (que te quiero verde), Ronda tiene unas conexiones por carretera que no se merece, el turismo rural está en pleno auge, lo del esperanto está chupado, en puente de mayo es una locura salir en coche, RENFE al respecto, como si oyera llover, ah y sin ninguna duda, Boris Akunin engancha.
Akunin es en Rusia un caso similar al de Camilleri en Italia, un auténtico fenómeno de masas de literatura popular en su paÃs, poco conocido en comparación fuera de sus fronteras. Pero a diferencia del siciliano, del ruso sólo tenemos traducidas al español cuatro novelas de un total de once, tres de las cuales pertenecen al conjunto de las nuevas adquisiciones de la Biblioteca de las Indias Electrónicas.

Si ya traducen pocas, tampoco éstas son tan fáciles de encontrar, siendo obras de alta calidad, informativas, bien documentadas, emocionantes y compitiendo en interés con la biografÃa de su propio creador y con la del mecenas de este, nada menos que George Soros.
Y hablando de esperantistas, como ya explica David en su primer articulito en esperanto, ya tenemos el Nuevo Método de Esperanto de Fernando de Diego en la Biblioteca, junto con El hombre que desafió a Babel de Centassi y Masson sobre la vida de Zamenhof, el oftalmólogo judÃo creador del esperanto.

Nacido en Polonia en 1859, Luis El’azar Zamenhof se formó como médico en Varsovia, Moscú y Viena.
En nuestros debates, nos llamó hace tiempo la atención que el perfil de los fans del esperanto suele incluir el hablar varios idiomas. Curioso que el mismo Zamenhof hablara perfectamente ruso, polaco, alemán y yiddish (del que escribió una gramática completa), al mismo nivel leÃa francés, hebreo y latÃn y tenÃa conocimientos de inglés, italiano y griego entre otras lenguas.
En su tierra, donde convivÃan no precisamente bien judÃos, polacos, rusos, bielorusos y alemanes, Zamenhof vio en el tema lingüÃstico la raÃz del problema y en la creación de una lengua artificial y democrática, la solución.
Al conocer tantas lenguas, nuestro doctor fue cogiendo cositas de cada una de ellas, fijándose siempre en lo más práctico, buscando el beneficio tanto para la expresión como para la facilidad de aprendizaje. Después de años de pruebas, evoluciones y modelos desechados, en torno a 1885 terminó de darle vueltas y empezó a gastarse el dinero que no tenÃa en la edición y la difusión, lo que imagino, supuso más frustración y dolores de cabeza para el oftalmólogo que la misma creación de la lengua en la que incluso escribió poesÃa.
Brindemos por un buen avance de nuestro propio desafÃo a Babel. Mientras, aprovechando que el Pisuerga pasa por Tel-Aviv, y que el bueno de Zamenhof era judÃo y buen conocedor del yiddish y del hebreo, que fue adaptado a los nuevos tiempos resultando en cierto modo una lengua también artificial, seguimos posteando las nuevas adquisiciones de la Biblioteca con otra serie policiaca: unos asesinatos que hunden gremios y comunidades enteras con sólo un par de muertos. La primera utopÃa cumplida del siglo XX, Israel, demuestra su madurez desnudándose a si misma.
Batya Gur y su comisario Michael Ohayon en el siguiente post.



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